La semilla de la camelia se utiliza para realizar unos de los aceites más mágicos para la piel y el cabello. Es un aceite menos conocido que el de argán o el de coco,, pero creo es más intesante.

La camelia es familia de la planta del té, su aceite es considerado en Asia como un aceite de todo uso, sería comparable al de oliva para España o Italia, al de argán para Marruecos, o el de coco para Haití...
Este aceite se usa en muchos productos de belleza tanto para el pelo como para la piel. Existen distintas variedades como la camelia japónica, quizá el de mayor calidad o la camelia oloifera, la más utilizada para el aceite.
Entre sus características estamos ante un aceite con gran cantidad de ácidos grasos monoinsaturados y vitaminas A,B,D y E. Además de minerales como magnesio, calcio, y sobre todo zinc, de ahí que luego hablemos de su uso para pieles acnéicas o grasas. No debemos confundirlo con el aceite del árbol del té ya que son totalmente diferentes.
Para el pelo recomiendo usarlo tanto antes de lavarnos el pelo como después, ya que es un aceite poco graso y no dejará rastro en el pelo siempre que lo usemos en pequeñas cantidades. Si queremos usarlo como serum tras el lavado pondremos una gotita en la palma de las manos, masajeando y añadiéndolo al pelo seco. Si vamos a usarlo en mojado utilizar una cucharada sopera antes de lavarnos la cabeza y dejarlo actuar en el pelo al menos media hora.
Pero sin duda el aceite de camelia es un milagro para las pieles acnéicas, combinado con el de argán puede lograr, sobre todo en acnés esporádicos, unos brillantes resultados. Procederemos como con todos los aceites, aplicando un agua de rosas o de otro tipo sobre la piel con un spray, y luego nos aplicaremos el aceite masajeando bien hasta su total penetración.
Como siempre recomendamos que usemos un aceite orgánico, ya que los posibles pesticidas usados pueden alterar las propiedades de los aceites
Dejo unos enlaces donde podemos conseguir este mágico aceite